Los grandes contratos municipales se están revisando a iniciativa del PSOE “para abrir las ventanas y los cajones de una Administración que necesita un cambio de personas y de gobierno”

La apertura de juicio oral por prevaricación al ex alcalde de Murcia y ex secretario general del PP, Miguel Ángel Cámara, así como las noticias que venimos conociendo que afectan a concejales o ex concejales, así como a altos funcionarios municipales, “apuntan a una serie de hechos muy graves que ponen en tela de juicio la gestión del Partido Popular en el Ayuntamiento de Murcia, una gestión podrida de raíz y que merece una respuesta contundente y ante la que el actual alcalde, José Ballesta, no puede mirar para otro lado”.

Así se ha expresado el portavoz del Grupo Municipal Socialista, José Ignacio Gras, que afirma que “las prácticas que estamos conociendo en los últimos días y que van a ser juzgadas por los tribunales son muy graves, impropias de personas que fueron elegidas para gestionar los asuntos municipales o de empleados públicos. Por eso desde el minuto uno que llegamos al Ayuntamiento exigimos la revisión de los grandes contratos, y hemos impulsado la revisión del Plan de Urbanismo”.

Uno de esos grandes contratos que van a ser revisados es el del servicio de limpieza, del que era responsable el entonces concejal José Ros, sobre el que ahora pesan sospechas de que podría haberse visto beneficiado por comisiones de empresas adjudicatarias de contratos municipales. La Comisión Especial de Vigilancia de la Contratación, a iniciativa del PSOE, ha empezado a revisar los contratos de ayuda a domicilio y de la gestión de tributos, para continuar con Terra Natura y el contrato del servicio de limpieza, entre otros.

José Ignacio Gras recuerda que el Grupo Socialista ha venido manteniendo desde hace años una actitud vigilante de oposición y control a las prácticas corruptas, amparada por la prepotencia de las mayorías absolutas y por la falta de transparencia en la gestión del Ayuntamiento.

A juicio de Gras, los casos acumulados de presunta corrupción en el Partido Popular de Murcia (Miguel Ángel Cámara, Fernando Berberena, José Ros, altos funcionarios…) ponen de manifiesto que el sistema está corrompido y tenemos que airear todos los casos denunciados e investigados y eso no se puede hacer con sus herederos al frente de las concejalías”, indica.

“Aún no hemos oído decir nada a Ballesta sobre esta sucesión de casos en los que aparecen implicados su antecesor, así como algunos de los concejales que están en su gobierno y que fueron impuestos por Valcárcel y Cámara”, precisa el portavoz socialista.

“La falta de control, donde han primado los intereses particulares, es el resultado del abuso de la mayoría absoluta. El Ayuntamiento necesita un cambio real en el que los cajones se puedan abrir, y no los pueden seguir gestionando las personas del mismo partido”, concluye.