Los socialistas llevan desde mayo aportando posibles soluciones para evitar el cierre del museo

La situación que atraviesa el Museo Ramón Gaya, con sus trabajadores esperando una respuesta a su situación irregular y con la amenaza de un cierre si no se encuentran soluciones ya, “es fruto de la pasividad del concejal Pacheco y en general del gobierno de Ballesta”, ha indicado la concejala socialista Begoña García Retegui, quien ha recordado que “tanto el director del Museo como el concejal han tenido meses para dar una solución y se han dormido en los laureles pensando que iban a poder mantener la situación existente, prorrogando un contrato extraordinario. Lo que ocurre hoy con el Ramón Gaya es el resultado de la mala gestión del gobierno del PP”.

Ya en el mes de mayo, García Retegui advirtió en el Patronato sobre la situación en la que estaban los trabajadores del museo e instó a buscar soluciones antes de que expirara el contrato el 31 de enero. “Era evidente que, tras haber asegurado el propio director del Museo que podía existir una cesión ilegal de trabajadores, los servicios jurídicos del Ayuntamiento no iban a aceptar la renovación del contrato. Por ello, desde el mes de mayo, el Grupo Socialista ha estado facilitando alternativas y procurando soluciones para intentar que estos trabajadores pudieran ser mantenidos, al menos de forma temporal hasta encontrar una solución definitiva”.

La edil del PSOE ha asegurado que, con un panorama semejante, “no se entiende que hasta enero no haya habido informe de los servicios jurídicos porque no se les solicitó hasta diciembre. No se ha sido diligente y se ha propiciado esta situación. Ahora, o se subrogan los trabajadores tal y como apuntan los servicios jurídicos del Ayuntamiento, o se cierra el museo, ya que el secretario del Patronato dice que es ilegal subrogar a los trabajadores. No queda otra y mucho nos tememos que el Ramón Gaya va a acabar cerrando por la mala praxis del gobierno local”.

“Las discrepancias entre la secretaría del Patronato y los servicios jurídicos del Ayuntamiento nos mantienen en este estado de indecisión que va a acabar con el cierre del museo a no ser que el gobierno de Ballesta busque soluciones ya. Y lo peor es que, si no se encuentra una solución legal, los trabajadores acabarán por acudir a los tribunales, donde con toda seguridad les darán la razón y acabaremos con un museo cerrado y pagando a unos empleados por un trabajo que no han desempeñado”, ha concluido.