La concejala del Grupo Socialista Susana Hernández recuerda que “la dinámica del equipo de Ballesta es externalizar servicios municipales que luego ofrecen tarifas más caras que si se tratara de una empresa completamente privada”

El Grupo Municipal Socialista advierte al equipo de Gobierno, del PP, de que no va a aceptar que se privatice el Centro de Conciliación de la Vida Laboral y Familiar, sobre todo cuando el edificio está construido con dinero público en suelo público. “Sabemos que la dinámica del equipo de Ballesta es externalizar los servicios municipales que, después ofrecen unas tarifas mucho más caras a los vecinos que un servicio completamente privado”, advierte la concejala Susana Hernández.

Asimismo, afirma que “hemos solicitado que este centro nuevo y cerrado a cal y canto desde 2015 pase a formar parte de la red de escuelas infantiles y, aunque nos han respondido con la excusa de que el horario de apertura es mucho más amplio, hasta las 20 horas, esto tiene fácil solución, hasta las 16 o 17 horas podría funcionar como escuela infantil y después ofreciendo actividades extra escolares”.

“Pero es que, además, el cierre de este Centro está provocando su deterioro, como hemos podido comprobar este lunes junto a la Asociación de Vecinos Lugar de don Juan, de El Palmar, cuyo presidente, Lorenzo Jiménez, reclama la apertura de estas instalaciones porque son muy necesarias para la localidad”, precisa la concejala.

Hernández señala que “hemos denunciado al PP en diversas ocasiones por llevar veintiún años sin crear ni una plaza para Educación Infantil en el municipio, sobre todo cuando tenía un edificio construido y equipado en El Palmar, que sigue sin abrir sin crearse nuevas plazas de 0 a 3 años con tarifas asequibles para beneficiar a las familias murcianas”.

Por ello, declara que “tenemos un centro terminado en El Palmar, desde 2011, en el que se invirtió más de un millón de euros y que debería funcionar como Centro de Conciliación de la Vida Laboral y Familiar, integrado en la Red de Escuelas Infantiles Municipales y ofreciendo plazas de educación infantil a precios públicos accesibles y, sin embargo, está cerrado, deteriorándose y a la espera de ser gestionado por una empresa privada”.

“Es un negocio redondo, el Ayuntamiento le pone toda la infraestructura y la concesionaria solo tiene que llegar y cobrar por el servicio, habitualmente, insisto, más caro que el de cualquier guardería privada”, puntualiza la concejala, quien añade que también es “un perjuicio” para las familias que tienen derecho a poder acceder a plazas públicas de Educación Infantil. “No se entiende que en nuestro municipio una familia tenga que pagar casi trescientos euros al mes para dejar a su hijo en una guardería (ubicada en un edificio público) e irse a trabajar, frente a los ciento treinta y tres como máximo que cuesta una plaza de gestión municipal. Esto no es más que un nuevo ejemplo de lo poco que cree el PP en la educación pública”, concluye.