García Retegui afirma que “esta lamentable situación de impago de nóminas y de peligro de cierre del centro no se habría producido ni prolongado si el alcalde hubiese actuado de forma terminante y no hubiera entrado en pánico”

El Grupo Municipal Socialista ha acusado hoy al equipo de Gobierno, del PP, y alcalde, José Ballesta, “de un miedo paralizante que ha provocado una situación esperpéntica con unos trabajadores sin cobrar durante meses y un museo como el Ramón Gaya abocado al cierre”, según explica Begoña García Retegui.
La concejala responde así tras la decisión del equipo de Gobierno de no llevar al Pleno de mañana el reparo de la subrogación del personal del Museo que evitaría el cierre y “un hecho aún más disparatado y es que los empleados sigan sin cobrar por un trabajo que ya han realizado, algo a lo que nos opondremos rotundamente”.

“Es absolutamente incomprensible que hayamos llegado a esta situación, sabiendo desde, al menos, mayo del pasado año, cuando el PSOE lo advirtió, que se corría el riesgo de cerrar el Museo porque su personal estaba en cesión ilegal”, afirma García Retegui, quien añade que el resultado actual es fruto “del miedo, la irresponsabilidad y la inacción del Gobierno municipal, que con esta actitud timorata pretende que los miembros del Patronato del Gaya se ocupen de solucionar un problema que ellos han creado”.

La concejala recuerda que desde el director del Museo hasta la Inspección de Trabajo han reconocido la cesión ilegal en la que se encontraban los empleados. “Ni Ballesta ni el concejal responsable, Jesús Pacheco, han tenido la destreza ni la diligencia de afrontar el problema”, explica la edil, quien critica que “en enero alcanzamos un acuerdo in extremis, avalado por los servicios jurídicos y de Personal del Ayuntamiento, para subrogar a los trabajadores y evitar el cierre del Museo y ahora en julio, mientras siguen sin cobrar y tras haberse pactado la conciliación con ellos, nos encontramos con que el secretario del Pleno, que discrepa de la legalidad del acta de conciliación sin que haya instado recurso para anularla, informa negativamente, y el alcalde no se atreve a asumir la responsabilidad, que solo le compete a él, de elevar al Pleno el levantamiento del reparo y se ha escudado en la falta de unanimidad del Pleno cuando legalmente no la necesita ni la ha buscado para otros asuntos de calado para el municipio.”.

Asimismo, sostiene que “esta lamentable situación no se habría producido ni prolongado si el alcalde hubiese actuado de forma terminante y definitiva y no hubiese entrado en pánico”, y advierte de que esta situación “es la misma de la Oficina de Turismo, de centros culturales y del Museo de la Ciudad, así que lo más inteligente es adelantarse para que el problema con los trabajadores del Ramón Gaya no se expanda”.

Finalmente, señala que “con esta situación está claro que el responsable es el equipo de Gobierno y las víctimas los trabajadores”.