La concejala Maite Espinosa, que recuerda las prisas con las que se inauguró en julio de 2016, critica la peligrosidad de algunos tramos que se estrechan y no están suficientemente señalizados

El Grupo Municipal Socialista ha mostrado hoy su perplejidad por que la Costera Norte, que une Cabezo de Torres con Churra, continúe con las mismas carencias que cuando se inauguró en julio de 2016, ya que presenta un carril bici incompleto y unas rotondas a medio cuando se cumplen 14 meses de su apertura al tráfico.

La concejala Maite EspinosaIMG_9746, que ha recorrido la Costera Norte, acompañada del alcalde pedáneo de Cabezo de Torres, Francisco Viudes, afirma que esta carretera “parece el cuento de nunca acabar, se inauguró con prisas, es decir, sin estar terminada, y muchos meses después, sigue como se quedó, incluso peor, porque está más deteriorada”.

Asimismo, afirma que “resulta curioso que se diseñara y ejecutara esta obra, entre otros motivos, para resolver un punto negro existente en la antigua intersección de la autovía A-7 con el acceso a Cabezo de Torres, que presentaba bastante peligrosidad y, sin embargo, ese riesgo para la seguridad, tal y como hemos comprobado, sigue existiendo”.

Al respecto, aclara que uno de los tramos más peligrosos es el estrechamiento de la calzada a la altura de la Vereda de Fortuna, ya que no está suficientemente señalizado y hay riesgo de que los vehículos colisionen con las barreras de hormigón (conocidas como new jersey) existentes. Precisamente, “esas vallas, a veces situadas en mitad de la calzada, inundan toda la Costera Norte, dando una imagen de provisionalidad o de carretera en obras que no se corresponde con un vial nuevo”, apunta Espinosa.

Asimismo, en el tramo de Cabezo de Torres el carril bici se queda por la calzada, sin segregar, como en el resto del vial, aunque “con el tiempo transcurrido ya no queda ni tierra para poder hacerlo por los arrastres de las lluvias, ya que los taludes por donde debe ir ese carril están desapareciendo”, explica Viudes, quien advierte de que la zona muestra mayor inseguridad precisamente cuando hay tormentas intensas.

El alcalde pedáneo de Cabezo de Torres lamenta que se haya construido una carretera para dar servicio a su pueblo que “finalmente no es una conexión real con la pedanía”.

Igualmente, las rotondas aparecen igual de incompletas, hundidas y llenas de escombro a la espera de que la Mancomunidad de Canales del Taibilla finalice las obras que ya estaban contempladas en el proyecto de la Costera Sur.

Este vial se diseñó con capacidad para absorber hasta 60.000 vehículos diarios y con el objetivo de optimizar la conexión entre pedanías de la zona Norte.