La concejala Begoña García Retegui reclama que “vuelva el consenso social e institucional” para anular “el importante cambio legal” que introdujo el PP y que reduce las bases de cotización de estas trabajadoras por debajo de sus salarios hasta el año 2024

Mañana, 25 de mayo, es el Día Internacional de las Empleadas Domésticas, unas profesionales a las que no se les trata como merecen y, ante su desamparo, el Grupo Municipal Socialista trasladará al Pleno que se celebrará el próximo jueves una moción instando al Gobierno de España a “volver al consenso social e institucional” que permitió que se aprobara la integración de las trabajadoras del hogar en el Régimen General, dejando sin efecto la enmienda que el Partido Popular presentó a los Presupuestos Generales, que contó con el apoyo de Ciudadanos y que supuso un “importante cambio legal” para estas empleadas.

Así lo explica la concejala del PSOE Begoña García Retegui, quien expone que el PP “pretende mantener las bases de cotización de las trabajadoras domésticas por debajo de sus salarios hasta el año 2024, cuando la ley establece 2018 como el último ejercicio con este sistema en vigor”.

Las trabajadoras domésticas organizadas en el Grupo Turín denuncian esta maniobra que supone “alargar cinco años más la discriminación laboral” y que “perjudica a estas profesionales en sus jubilaciones futuras y en sus prestaciones contributivas, entre otras cuestiones”, como relata García Retegui.

Actualmente las bases de cotización de las empleadas domésticas se sitúan en algunos casos por debajo de sus salarios. En 2012 se fijó el año 2019 como el del primer ejercicio para que las bases de cotización de las trabajadoras se adaptaran al sistema del Régimen General. Es decir, que sus empleadores cotizaran por la remuneración mensual total y que se tuvieran en cuenta las bases mínimas de cotización establecidas cada año.

Ahora el PP pretende ampliar este sistema por tramos en la base de cotización hasta el año 2024. Con ello el Partido Popular se salta el consenso de agentes sociales y partidos políticos que permitió la aprobación de la integración de las trabajadoras del hogar en el Régimen General.

La enmienda modifica, además, el futuro de las pensiones de incapacidad permanente derivada de contingencias comunes y de jubilación. Esta es una de las modificaciones con mayor repercusión para las empleadas ya que supone un retraso injustificable de acceso a algunos derechos, como a los mecanismos de solidaridad del sistema para compensar lagunas de cotización en las pensiones.

El PSOE, junto a trabajadoras domésticas y sindicatos mayoritarios, entiende que se puede proteger a los empleadores, con más información y bonificaciones a la cotización (que el Estado asuma parte del aumento en las cotizaciones), sin perjudicar y retirar derechos a las empleadas domésticas.