La portavoz, Susana Hernández, advierte de que el “calvario” de estas empleadas explota en 2014, cuando empiezan a movilizarse con huelgas y protestas que siguen a día de hoy por salarios impagados, que se remontan a 2016

 Además, afirma que “el alcalde de Murcia no se puede ir de vacaciones tan tranquilo sabiendo que este colectivo precisa del dinero adeudado para pagar sus necesidades básicas”

 El Grupo Municipal Socialista denuncia “la ineptitud del PP, incapaz de resolver la deuda pendiente de ocho nóminas (la primera de hace dos años) a las trabajadoras de Ayuda a Domicilio”. Por ello, la portavoz socialista, Susana Hernández, se pregunta “¿cuánto tiempo tiene que pasar para que este Gobierno municipal asuma su responsabilidad y busque la solución al abono de estos salarios?”.

Hernández recuerda que las trabajadoras de Ayuda a Domicilio tienen pendientes las nóminas adeudadas por la empresa anterior, a la que “la concejala responsable de Servicios Sociales de ese momento, Maruja Pelegrín, se empeñó en prorrogarle el contrato cuando ya había dado claras muestras de poca solvencia e incompetencia”, y añade que, “como he dicho en otras ocasiones, parece que el compromiso del PP es con la empresa, anteponiendo sus intereses al bienestar de empleadas y usuarios del servicio”.

Al respecto, señala que, “para colmo, la anterior empresa concesionaria de Ayuda a Domicilio, era muy mimada por el Ayuntamiento, ya que se le llegaron a pagar facturas quincenales, un privilegio que no está al alcance del resto de las concesionarias. Nunca hemos entendido ese trato especial a una empresa que ha tenido la desfachatez de hacer pagos de 50 euros a algunas trabajadoras por la deuda contraída”.

“Estamos hablando de nóminas de 800 euros, que quizá para el alcalde y sus concejales no sean gran cosa, pero para estas trabajadoras es vital porque les permite pagar sus necesidades básicas. Hay muchas que han tenido que hacer encaje de bolillo para subsistir sin cobrar por lo trabajado, pero también hay trabajadoras que han perdido su casa y que han tenido que acudir a familiares e incluso a Cáritas, y todo ello sin dejar de trabajar para no perder su puesto”. Además, la portavoz ha apuntado que se tuvo que habilitar una ayuda de emergencia de Servicios Sociales para paliar la situación tan apremiante que estaban viviendo.

Por todo ello, Hernández pregunta “para qué es útil un gobierno que permite una deuda de semejante importancia a trabajadoras que necesitan el dinero para comer, no para viajar, sino para cubrir sus necesidades básicas, la de ellas y sus familias” y declara que “el alcalde de Murcia no se puede ir de vacaciones tan tranquilo sabiendo que este colectivo precisa del dinero adeudado para vivir”.

Las ocho nóminas, que se adeudan a día de hoy, se remontan a 2016, aunque llevaban años con múltiples retrasos en los pagos. De hecho, el “calvario” de estas trabajadoras explota en 2014, cuando empiezan a movilizarse siempre por problemas con las nóminas. Se pusieron en huelga en 2015, una incluso hizo huelga de hambre y después fue despedida. Posteriormente, las empleadas también se manifestaron contra la prórroga a la empresa que finalmente el PP le concedió, por lo que Hernández critica al alcalde y a la concejala responsable, ya que “si hubiesen escuchado a las trabajadoras y también al Grupo Socialista, que las está apoyando desde el principio, no habríamos llegado a este punto, incluso consideramos que esta prórroga, realizada cuando Pelegrín estaba en funciones y con serias dudas de seguir en el Gobierno municipal, no cumplía, al menos, con requisitos éticos”