La concejala socialista Begoña García Retegui ve insuficiente que sólo permanezca abierta la Oficina de la plaza Belluga y acusa al Gobierno local de “no posicionar a la ciudad como destino en verano”, una política que va en contra de comerciantes y hosteleros del municipio

Ya estamos en agosto, que es el mes en el que en teoría más turistas podrían venir a Murcia, pero la capital de la Región no está preparada para darles una respuesta adecuada en cuanto a información de interés turístico se refiere.

En toda la ciudad tan sólo existe un punto de información turística que esté operativo durante el octavo mes del año, el de la plaza Cardenal Belluga, pues el de la avenida Gran Vía Escultor Salzillo deja de prestar servicio y los que operaban en su día en el jardín de Floridablanca y en la parte trasera del Teatro Romea cerraron hace ya tiempo.

Ya el pasado año la empresa que presta el servicio avisó a sus cuatro trabajadoras del cierre al no poner el Ayuntamiento en marcha la prórroga del contrato ni una nueva oferta de contratación tras cumplirse la concesión de cuatro años de vigencia. Doce meses después la situación se repite por “inanición del Gobierno local”, como apunta García Retegui.

Curiosamente en 2017 la situación se dio al revés, pues cerró la Oficina de Turismo de la plaza Belluga y quedó abierta la de la Gran Vía. Más adelante se anunció, después de que la Junta de Gobierno aprobase la adjudicación del servicio que prestaría Esatur XXI, que el nuevo contrato evitaría ese cierre temporal, pero no se ha cumplido con lo planteado.

“Es una tomadura de pelo total del equipo de Ballesta, que es incapaz de gestionar nada mínimamente bien”, añade la concejal socialista, quien pide explicaciones al propio al alcalde y al concejal responsable, Jesús Pacheco, para que se le aclaren los motivos de la reducción del servicio.

El resto del año la situación tampoco es la idónea, pues tan sólo el punto de Belluga funciona por las mañanas, por lo que a los visitantes que acuden a la capital a primera hora no se les facilita demasiado la tarea de planificar su jornada en un lugar en el que recibir un trato personalizado para saber de primera mano qué es lo más interesante que pueden visitar y qué horarios tienen para ello.

Este espacio está abierto de lunes a sábado de diez de la mañana a siete de la tarde y los domingos y festivos de diez a dos, mientras que el de la Gran Vía permanece cerrado los domingos y los lunes, mientras que de martes a viernes abre tan sólo por la tarde, desde las cinco y hasta la nueve, y los sábado también de diez a dos.

“Entendemos que no es la mejor forma de promocionar el turismo en la ciudad y, sin duda, que no se le dan facilidades a quienes quieren visitarnos en un mes como el de agosto en el que muchas personas aprovechan sus vacaciones para conocer nuevos destinos y ahí Murcia debería posicionarse mejor de lo que lo hace”, señala García Retegui, quien afirma que “el Ayuntamiento tiene mucho que ver en que se dé esto en la séptima ciudad del país” y pone de manifiesto que se perjudica a comerciantes y hosteleros.