La concejala Esther Nevado denuncia que los funcionarios tiene que utilizar su vehículo o móvil para trabajar porque no se los proporcionan desde la Concejalía, aparte de que deben atender a una población de entre 10.000 o 15.000 personas cuando la ratio está en 3.000 usuarios

La concejala del Grupo Municipal Socialista Esther Nevado ha visitado instalaciones de Servicios Sociales en las que se atiende a diario a usuarios, la mayoría en situación de vulnerabilidad, y ha comprobado importantes deficiencias que ralentiza el trabajo de los funcionarios y que no garantiza unos mínimos de accesibilidad y seguridad.

Declaraciones de Esther Nevado

Por ello, la concejala se pregunta cómo teniendo un 30 por ciento de población en situación de riesgo de exclusión social “no tenemos unos servicios impecables donde funcionarios y usuarios encuentren el mejor ambiente y con todos los recursos”, ya que “el buen funcionamiento de los servicios sociales es una garantía de que el sistema funciona, y para que cumpla su función preventiva y correctora de las desigualdades es necesario que sea reconocido y valorado por parte de las administraciones públicas”.

En este punto Nevado recuerda que mañana, 20 de febrero, se conmemora el Día Mundial de la Justicia Social, cuyo lema este año es “Cerrar la brecha de las desigualdades para lograr la justicia social”.

Al respecto, declara que “no podemos permitir que en un Ayuntamiento como el de Murcia las trabajadoras sociales, en su mayoría mujeres, desarrollen su actividad en unas instalaciones inadecuadas, hasta cutres, en despachos claustrofóbicos, mal comunicados, a veces laberínticos, donde es complicado conservar la privacidad de los usuarios. Y ya no hablamos del espacio de Saavedra Fajardo, remozado hace poco, pero con unos accesos que dejan mucho que desear, con poca ventilación y donde se mezclan los olores propios de la actividad del mercado”.

Pero es más, Nevado constata que “estamos ante un servicio donde su personal corre riesgo y por ello cuenta con un botón del pánico en cada una de las mesas para usarlo en caso de necesidad, que raras veces se da, gracias en gran medida a sus habilidades personales pero que si en algún caso se produjera, las reducidas dimensiones de los despachos en los que trabajan y la inadecuada situación de las puertas podrían hacerlas vivir una situación de auténtico peligro”.

“Pero si las instalaciones son mediocres, los recursos técnicos son igual de nefastos o peor, porque cuentan con unos medios materiales insuficientes, con escasa dotación de vehículos oficiales, parados por falta de mantenimiento, por lo que no les queda otra que utilizar los propios”, afirma Nevado, quien apunta igualmente que “es impensable que en una administración en la que el trabajo documental es tan importante no tengan escáneres de documentos, y es inexplicable que no dispongan de reservas suficientes de tóner lo que les obligue a esperar semanas a su repuesto. Como también cuesta entender que en pleno siglo XXI, la era de la información utilicen una aplicación informática que da errores constantes y que ralentiza su trabajo”.

Otras de las deficiencias a destacar es que estas profesionales atienden unas ratios de entre 10.000 y 15.000 habitantes cuando las recomendadas por el Colegio Oficial de Trabajo Social de España es bajar hasta los 3.000, “objetivo que se está cumpliendo en otras regiones y que en Murcia por ahora no está ni siquiera en la agenda”, apostilla la concejala.

Por todo ello, propone la creación del cuarto centro de servicios sociales y la reordenación de las zonas de actuación es esencial, porque tenemos algunas como la del campo de Murcia en las que han prescindido de su Unidad de Trabajo Social debiendo desplazarse los usuarios hasta el centro de referencia en este caso el de Beniaján, “con la consiguiente inexistencia de una combinación de autobuses públicos que permitan este desplazamiento”.

Finalmente, Nevado apunta que “nos encontramos con una lista de espera de 15 días, la limitación de personal de apoyo como ordenanzas, la escasez de educadores sociales y la ausencia de una persona de coordinación de los mismos” y sostiene que “desde luego si este servicio está funcionando es gracias a la responsabilidad y la profesionalidad de las personas que trabajan en él”.