Los concejales socialistas Enrique Lorca y Andrés Guerrero visitaron el enclave donde se prometió en 2016, 2017 y 2018 la rehabilitación del inmueble y restauración del entorno pero ahora mismo solo hay ruina y basura

A día de hoy el entorno del molino de Batán, ubicado en el Camino Viejo de Monteagudo, donde se ha proyectado y difundido por parte del PP, una rehabilitación integral sigue acuciando la ruina y el abandono, como pudieron comprobar la semana pasada los concejales socialistas Enrique Lorca y Andrés Guerrero, que estuvieron acompañados por el portavoz del PSOE en la Junta Municipal de Zarandona, José Daniel Zamora Fenoll.

“Como hacer promesas y crear falsa expectativas siempre le sale gratis al PP, pues ahí tenemos lo que iba a ser un foco de interés turístico convertido en un foco de basura y ruina”, explica Lorca, quien recuerda que la rehabilitación ha sido anunciada sucesivamente en 2016, 2017, 2018 y 2019.

Por su parte, Guerrero señala que “el equipo de Gobierno debería tomarse en serio nuestro patrimonio y ser plenamente consciente de que nuestra gran seña de indentidad es la huerta, es lo que más nos identifica y, poniéndolo en valor con auténtica decisión, podría ser un atractivo turístico de primer orden”.

Añade que “es lamentable comprobar, una vez más, que la visión de quien dirige este
Ayuntamiento no va más allá del centro de la ciudad o de Murcia Río, olvidando por completo tantas joyas que tenemos esparcidas por nuestras pedanías”.

Al respecto, recuerdan que en agosto de 2018 la prensa recogía que se estaban ultimando los trabajos arqueológicos y de restauración del entorno del Molino de Batán y que iba a ser una actuación que incluía la rehabilitación de la base del Torreón Árabe de los siglos XII-XIII, declarado Bien de Interés Cultural, y del puente del siglo XVIII sobre el Azarbe Mayor. Además, “para colmo daban fecha de término de las obras para finales de ese mismo mes de agosto, sin embargo, la realidad actual, dos años después, es desoladora por la suciedad acumulada, porque el molino sigue sin ser adquirido por el Ayuntamiento y por el estado de dejadez del Torreón que sí se restauró pero ha sido abandonado a su suerte lleno de grafitis”.