El portavoz del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Murcia Enrique Lorca explica que el consistorio tendrá que pagar más de 2 millones de euros a una empresa fotovoltaica por la gestión negligente de un terreno que sabían perfectamente que era un área de conservación y mejora ambiental, con carácter de parque forestal y de espacio libre

El portavoz del Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Murcia Enrique Lorca ha asegurado que el PP de Ballesta es único en acumular pufos urbanísticos que tendrán que pagar los vecinos y vecinas del municipio. Lorca ha explicado que el consistorio tendrá que pagar más de 2 millones de euros a una empresa fotovoltaica por la gestión negligente de un terreno que sabían perfectamente que era un área de conservación y mejora ambiental, con carácter de parque forestal y de espacio libre.

“Tras los convenios de la zona norte, la condena del edificio de Urbanismo y de su parking fantasma, que está al caer y costará 8 millones de euros, el PP de Ballesta vuelve a creerse que este es su cortijo y que les da igual saltarse las leyes. Su nefasta gestión no hay andamio de Navidad que lo tape”, ha señalado Lorca.

En 2009 se le adjudicó a la empresa una concesión para la instalación de una planta de energía solar en La Peraleja, en Sucina, sin embargo, esa finca debería haber sido objeto de una mejora ambiental por parte del Ayuntamiento por su riqueza en biodiversidad y de interés comunitario y que la normativa urbanística no permitía ese uso en esa parcela.

Pese a ello, el Ayuntamiento hizo oídos sordos, aprobó la concesión y siguió adelante, a pesar de saber que era irregular y que iba a producir otro quebranto económico, y posiblemente también ambiental, al Ayuntamiento de Murcia. 

“Y no pueden echarle la culpa a la etapa de Cámara, ya que el 1 julio de 2019, siendo Ballesta alcalde y Navarro Corchón concejal, se informa favorablemente el proyecto, aun a sabiendas de que el uso no estaba permitido. El PP trabajó proactivamente para desproteger un terreno que había recibido con la única finalidad de su protección ambiental. Si en 2015, cuando entran en el Gobierno, en vez de dar una patada hacia adelante, como es habitual, se hubiese encarado el problema, no se habría puesto en riesgo un terreno destinado a la biodiversidad ni se hubiera llegado a tener que pagar por su voluntad de seguir esquilmando Murcia en beneficio de unos pocos”, ha comentado el portavoz socialista.

Todo esto lleva a que el juzgado condene al Ayuntamiento a pagar 1,5 millones de euros como indemnización a la empresa, más los intereses legales correspondientes desde que se puso la demanda en junio de 2020. Además, tendrá que devolver a la empresa las garantías que esta presentó en virtud del contrato. En total, más de 2 millones de euros.